expos

 

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“EL INSTANTE ANTES DE QUE TODO SUCEDA”
/fotografía

exponen:
Lucía Galli, Lula Bauer, Iara Kremer y Euge Kais

Hagámonos Santas

El cartel estaba manuscrito en prolija cursiva y parecía flotar, suspendido en el cielo, sobre el patio del colegio de monjas… decía “Hagámonos Santas” y todo lo que las niñas uniformadas hacían debajo de él, parecía responder secretamente a ese ideal: saltar la soga, peinarse, tomar gaseosas, dar carcajadas de soprano. Yo había sido una de esas niñas y ahora me preguntaba ¿se puede ser santa en grupo?, ¿corren carreras las santas? Si el principio de lo santo es su separación de lo profano, su corrimiento de lo cotidiano, su particularidad, ¿cómo hacer de ese distanciamiento la clave de un agrupamiento? Por otro lado, ¿cómo no armar una pandilla? ¿Cómo no correr?

Los fundamentos votivos de los grupos son antiguos, precisos, secretos. De enorme importancia. Esto es así porque así ha sido cuando fue bueno y justo y bello: las Vivian Girls, The Runaways, el orden matriarcal de los Bonobos, las Zorras Rojas, las Mujeres Bellas y Fuertes, los Ángeles de Charlie, las Amazonas, las Guerrilla Girls, las mujeres que remiendan tigres de Amy Cutler, las poetas suicidas, las Pussy Riot y las Riot Grrrl y las brujas, todas y cada una de ellas. Hemos aprendido cosas y nos mantenemos juntas para seguir aprendiendo. Ya lo dije, cosas importantes, cosas necesarias para nuestra supervivencia y nuestra gloria, cosas como que a veces grafitear un coche o robarlo para ir hasta la playa puede ser más efectivo que quemarlo por completo.

En sus últimos trabajos Roland Barthes pensó insistentemente en los grupos y en la posibilidad del vivir juntos, así llegó hasta unos monjes del siglo X que, en el Monte Athos, practicaron la convivencia idiorrítmica (ajustada al propio ritmo). Los monjes vivían alejados unos de otros y a la vez dependían de un monasterio, solitarios e integrados. Barthes pensaba que a veces las sociedades de amigos podían ser una forma de este vivir juntos, “un plural sin igualdad, sin indiferencia”. Un grupo de amigos, unidos por una práctica diaria, por una materialidad específica, por cierto timing y cierta gestualidad. Así, el grupo posibilita el acceso a la santidad: revela físicamente que en el gesto de irse lejos para estar más cerca, radica la posibilidad de ver y dar a ver ese “instante antes de que todo suceda”… eso que algunos llaman fotografía y nosotras, milagro.

Hace ya muchos años un hombre joven se retiró del mundo para encontrar la libertad. Una de las últimas fotografías que él mismo se tomó da cuenta de su éxito… encontró algo más que dejó escrito entre sus papeles: “La felicidad sólo es verdadera cuando es compartida”. La santidad también.

Premio Fundación Andreani 2015 – Centro Cultural Borges

Centro Cultural Recoleta: 1er premio Concurso Gente de mi Ciudad 2011

Jardín de gente. Fotografía y video. 6 de septiembre de 2011. IF ESPACIO PROYECTUAL PARA FOTÓGRAFOS

Y ya no sé
si es que amanece
o veo el cielo como
un gran collage…

Luis Alberto Spinetta, Jardín de Gente .

Jardin de Gente es la manera en que Lucia Galli Mainini elije recordar un viaje extenso, tal vez demasiado largo, por Europa durante el año 2010. ¿puede un viaje ser “demasiado” largo?Se compone de fotografías de toma directa realizadas con una cámara digital pocket elegida por su doble cualidad de liviana y capaz de filmar en HD. Ligera, despejada, descansada. Lo que vemos son planos abiertos de lugares de esparcimiento, más o menos reconocibles dentro del catálogo de lugares turísticos en plan 1001 lugares que hay que visitar antes de morir.

Espacios tomados desde perspectiva panorámica para lograr una cobertura más grande del espacio. La perspectiva panorámica nos deja sin horizonte, rebate el plano, distorsiona el registro representacional al que estamos acostubrados y de alguna manera vuelve abstracto una situación muy concreta.  Nos aleja de la tierra al mismo tiempo que es una perspectiva dominante. Los espacios, por su parte, no están vacíos, sino todo lo contrario. La gente, como flores en un jardín, aparecen pequeñas, diseminadas, anonimizadas, se convierten en unidades de una proposición. Gente anónima como las hormigas.

La exposición se completa con un video que es mucho más que fotos en movimiento, así como las fotos son mucho más que stills de ese video. Video y foto son dos modos de representación complementarios en términos de ese recuerdo reconstruido, de esa proposición con que Lucia busca explicar qué fue lo que pasó (lo que le pasó) durante este “tal vez demasiado largo” viaje.

Conversando con la fotógrafa, me dice que “…algo de lo que proponen estas escenas está relacionado con mi devenir en ese tránsito hacia ningún lado, con la sensación por momento de no encontrarle  ningún sentido más que transitar lejos de mi vida cotidiana”. Volvamos, entonces, al punto de vista de las fotos y tomémoslo como el lugar desde donde se pronuncia un discurso.

Ellos, las figuras-hormigas de sus fotos, no importan por su cualidad de personas. De hecho, “gente” es un sustantivo femenino usado para describir a un conjunto de personas. De esta manera las personas (singulares, con nombre y apellido, con historias, con amores, deseos, miedos y ansiedades) se obliteran en el grupo, dejan de ser ellas para ser un conjunto funcional a la documentación de Galli. ¿y cómo funcionan, qué lugar tomaron y qué discurso posibilitaron?

Las fuerzas que se nos aparecen en Jardín de Gente son opuestas. La gente-hormiga, detenidas en las fotos o capturadas en su tránsito por el video, están yendo y viniendo hacia ningún lado. El encuadre, el punto de vista quizás exsacerba el sin sentido, al estar la cámara fija, el anónimo entra al cuadro y sale, sin saber a dónde se dirige.

Ella, Lucia, sabe que detener el tiempo no alcanza y apela a la “foto en movimiento” aunque implique siempre detenerse ella, su cuerpo, su mente, su andar. Y recurre a la perspectiva panorámica que da una verdadera ilusión de control. En el documentar ella se está quedando, se está aquietando, descansando, despejándose. ¿propiciando un momento de paz para la reflexión? ¿dando lugar a la introspección? ¿preparandose para la vuelta?

Mariana Rodríguez Iglesias, agosto 2011.

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Jovencitas Mojadas. Fotografía. Julio 2009. Masottatorres -nodo de arte contemporáneo.

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Bajando por la escalera, un cortinado oculta 11 fotos de, valga la redundancia, 11 jovencitas en malla enteriza, mojadas, como bien dice el título. Escondite, esconder, sugerir, trabajar con lo evidente y con lo que no.

Malla enteriza, que muestra pero vela, sugiere y enmascara desde dibujos laberínticos o desde la más opaca tonalidad de colores planos. Gestos hieráticos, sin expresión, que miran frontalmente a cámara. La gacetilla, con texto de la curadora Mariana Rodríguez, explica que los sujetos fotografiados no son modelos, tampoco seleccionadas al azar: son amigas de la fotógrafa. No es, tampoco, un retrato de sus amigas, sino que la fotógrafa opera sobre ellas, transformándolas en otra cosa (la curadora propone que es la propia artista fragmentada en los relatos herméticos que ahora son sus amigas / sujetos). Son sus cuerpos, sí, pero no ellas; la fotógrafa resalta tanto como borra a las fotografiadas.

Título tramposo. Uno escribe “jovencitas mojadas” en Google y lo que aparece es una lista de sitios pornográficos, cuando no teen-porno. Jovencitas húmedas, expectantes, máscara de sexo representado para el espectador. Pero acá no. Acá están ellas, en un punto cero de expresión, ocultadas / mostradas por una postura corporal abierta, pero despojada de intención (¿o no?). Todo es promesa, desde el título, hasta la cortina que esconde e invita a correrla. Hay algo también de íntimo, privado e incómodo, todo al mismo tiempo, de quedar tras ese cortinado. Reducto. Uno pasa a estar rodeado de estas once mujeres que miran, aunque no sea necesariamente al espectador… o sí, le piden, o le ofrecen, quizás, que construya desde todo aquello que, explícitamente, no está ahí.
Pero no importa cuánto teorice, hay algo ahí que me es ajeno, una mirada que persiste, que molesta y fascina a un tiempo. Esfinges en traje de baño, con un título que también disimula en tanto sólo describe la obviedad, que ocultan… ¿qué ocultan?

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Expo colectiva en el marco de la inauguración de IF: Espacio Proyectual para Fotógrafos

Marzo 2010

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Diverso – Expo colectiva en la Galería Masotta – Torres Diciembre 2009

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Expo colectiva grupo de coleccionistas “El Probador” dirigido por Gustavo Daniel Ríos

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